EL UNIVERSAL                                                                                   Caracas, martes 20 de Septiembre de 2005

Omar Mora asegura no deberles nada y advierte que sancionará a quienes convoquen un paro ilegal
Trabajadores tribunalicios amenazan con paralizar actividades

 

JUAN FRANCISCO ALONSO

Las recién iniciadas actividades judiciales podrían interrumpirse en las próximas semanas, si la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) no atienden las demandas de los trabajadores tribunalicios, quienes denunciaron el incumplimiento de varias cláusulas de su contratación colectiva y anunciaron que en octubre introducirán un pliego conflictivo ante el Ministerio de Trabajo, el cual podría derivar en una huelga.

La presidenta del Sindicato Unico de Trabajadores del Poder Judicial, Esperanza Hermida, acusó a la DEM de no cancelarle al personal administrativo de los juzgados "la homologación del pago de cestatickets, la cancelación de un bono especial de 4 millones de bolívares, el pago de las primas de profesionalización, de transporte, de becas y otras contribuciones, así como la prima de mérito 2003-2004 y 2004-2005".

Asimismo aseguró que la instancia dirigida por el magistrado Luis Velázquez Alvaray habría reorientado, "de forma irregular", recursos previstos para atender los compromisos asumidos por el Poder Judicial con sus trabajadores y los habría destinado a financiar el proyecto de las ciudades judiciales.

Tras asegurar que "están declarados en emergencia", Hermida no descartó que una vez introducido el pliego conflictivo y vencidas las 120 horas legales paralicen las actividades en los juzgados.

"Todo dependerá de lo que haga y diga tanto el magistrado Luis Velásquez Alvaray, como el TSJ y el Ejecutivo Nacional", dijo la dirigente.

Mora no acepta chantajes

Por su parte, el presidente del TSJ, magistrado Omar Mora Díaz, afirmó que el TSJ no mantiene ninguna deuda con los trabajadores tribunalicios y calificó las amenazas de Hermida como "acciones desesperadas de dirigentes del viejo sindicalismo". Aseguró que está dispuesto a dialogar con los empleados administrativos, pero advirtió que "no vamos a aceptar ningún tipo de chantaje".

"Si alguna gestión administrativa ha honrado los compromisos con los trabajadores tribunalicios somos nosotros. En estos 5 años hemos venido recurrentemente, sin necesidad de ningún tipo de presión sindical, otorgándole los justos beneficios que merecen por la vía del bono único y de aumentos del salario. No vemos ningún tipo de justificación, ningún tipo de situación conflictiva", afirmó.

Aseguró que las palabras del magistrado Velásquez Alvaray, quien afirmó que sancionaría a todo aquel que se sume a una eventual huelga, fueron malinterpretadas.

"Cuando él dice que va a sancionar a quien vaya a una huelga, yo presumo que es una huelga ilegal. Los trabajadores tienen derecho a introducir pliegos conflictivos y a ejercer sus derechos dentro del marco de la ley y la Constitución, quien lo haga así no tiene ningún problema, pero si me hacen una parálisis ilegal e injustificada, aplicaré las medidas disciplinarias a que haya lugar", matizó.

Por último, anunció que no dudaría en destituir a los dirigentes que promuevan un paro ilegal y sancionaría a todos aquellos trabajadores que acaten ese llamado.