EL UNIVERSAL                                                           Caracas, Viernes 29 de julio de 2005

SIP e Ipys cuestionan proceso contra El Universal
Rechazan averiguación de la Fiscalía

La acción revela que en el país "emitir una opinión genera consecuencias"

JUAN FRANCISCO ALONSO

EL UNIVERSAL

De "grave intromisión en la política editorial de un medio independiente" y como un "agravio a la libertad de expresión" tildó la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) la investigación penal que el fiscal general de la República, Isaías Rodríguez, ordenó abrir contra El Universal por la publicación del editorial Justicia arrodillada, que apareció en la edición del lunes 25 de julio.

En comunicado de prensa, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Gonzalo Marroquín, afirmó que "esta nueva acción demuestra y reitera la existencia de una estrategia gubernamental contra la libertad de prensa, para lo cual el Gobierno venezolano reformó el Código Penal, aumentando las penas por las críticas contra la gestión de los funcionarios públicos".

El también director del diario guatemalteco Prensa Libre criticó a los funcionarios públicos venezolanos por aceptar las críticas, "con lo que desconocen el valor y el papel del periodismo en una sociedad democrática, en donde debe haber un alto grado de tolerancia a las críticas, máxime cuando se trata de opiniones que deben ser rebatidas y debatidas en igualdad de condiciones".

El vocero de la organización que agrupa a los editores y propietarios de los medios impresos del hemisferio dijo que "el intimidar a los medios de comunicación mediante investigaciones o amenazas de investigaciones y de penalidades, no es más que abusar de privilegios gubernamentales. El fin último de estas acciones es limitar la libertad de prensa y el derecho a la información del pueblo venezolano".

Concluyó su declaración asegurando que la Sociedad Interamericana de Prensa seguirá defendiendo que "ningún medio de comunicación ni periodista debe ser sancionado por difundir la verdad o formular críticas".

De golpear a intimidar
Aunque el miembro del Instituto de Prensa y Sociedad, Andrés Cañizales, descartó que la averiguación abierta a El Universal, se traduzca en alguna acción concreta contra el diario, vista "la inoperancia" demostrada por el Ministerio Público, advirtió que el solo anuncio de Isaías Rodríguez es "un mecanismo de amedrentamiento" de medios y personas.

"En el período 2002-2004 tuvimos muchas expresiones de violencia contra periodistas y medios, pero en este año hemos visto que han utilizado los medios judiciales para amedrentarlos", afirmó, al tiempo que agregó que "el uso de la Justicia contra la libertad de expresión nos podría llevar a una situación como la vivida en Panamá recientemente, donde 40% de los periodistas tenían abiertas causas con la Justicia, aunque ninguno estaba preso".

Por último, aseveró que el anuncio del fiscal general revela que en Venezuela no hay absoluta libertad de expresión, sino libertad de crítica, pues "las opiniones traen consecuencias".

Espacio Público exige inmediata paralización de la investigación



De "atentatorio contra la libertad de expresión" calificó el vocero de la organización no gubernamental Espacio Público, Carlos Correa, la investigación penal que el Ministerio Público inició contra El Universal, por lo que solicitó su inmediata paralización.

"El fiscal (Isaías Rodríguez) puede expresar su opinión en relación con un artículo en el que sale mencionado, pero recurrir al delito de vilipendio, que no es más que el ultraje a una institución pública, es contrario al derecho a la libertad de expresión, no sólo en el Sistema Interamericano sino en el Sistema Universal de Derechos Humanos", afirmó.

Tras recordar que la opinión no puede ser objeta a persecución penal, Correa recordó que "el vilipendio es una figura premoderna; es decir, anterior a la Revolución Francesa, la cual servía para proteger a los religiosos y monarcas de las críticas, pero la Revolución estableció el principio de la igualdad. Todos somos iguales, incluyendo a los funcionarios públicos y no se puede utilizar esa figura para impedir que se emitan opiniones sobre ellos"._JFA


EL UNIVERSAL                                                           Caracas, Domingo 31 de julio de 2005

Eduardo Bertoni espera una invitación del Estado para visitar el país
"Venezuela marcha a contravía en cuanto a libertad de expresión"

No se descarta que el caso de El Universal llegue a la Comisión Interamericana

EDGAR LOPEZ

El relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Eduardo Bertoni, considera que la apertura de una averiguación penal contra El Universal se debe analizar en el contexto de las actuaciones de los diversos órganos del poder público frente a la función contralora que ejercen medios y periodistas venezolanos.

Desde su punto de vista, la preocupación que ha generado el anuncio realizado por el fiscal general de la República, Isaías Rodríguez, el pasado miércoles, sólo es mayor en la medida en que se habría consumado la amenaza advertida por la misma Relatoría, luego de que se aprobó la última reforma del Código Penal, el 16 de marzo de este año.

"Nos preocupa porque los delitos de desacato han sido declarados incompatibles con la Convención Americana sobre Derechos Humanos desde 1994. A partir de entonces, muchos países han derogado el vilipendio, entre ellos Argentina y Chile. Hace sólo dos semanas, desde la Relatoría celebramos públicamente las decisiones de la Corte Constitucional de Guatemala y de la Suprema Corte de Honduras mediante las cuales se declaró la inconstitucionalidad de los delitos de desacato. La preocupación que tenemos _insistió Bertoni_ es que Venezuela está marchando a contravía en cuanto a libertad de expresión y en contraste con lo que están haciendo otros países del hemisferio".

En búsqueda de orígenes más remotos, Bertoni recordó que esta posición del Estado venezolano tiene su fundamento en la jurisprudencia sentada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y, en particular, a través de la sentencia 1.942.

Más que muchos venezolanos, el relator para la Libertad de Expresión de la CIDH tiene en cuenta que dicho fallo convalidó la penalización, con cárcel, de los eventuales excesos en el ejercicio de la libertad de expresión. Además, sobre la base del principio de soberanía nacional, el Tribunal Supremo de Justicia desconoció el carácter vinculante de opiniones y recomendaciones de los órganos del sistema interamericano de protección de derechos humanos. De esta forma, se ha hecho caso omiso al informe de la CIDH mediante el cual se declaró la incompatibilidad de las leyes de desacato con la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Como un segundo aspecto a considerar en el análisis de la acción del fiscal general contra El Universal, Bertoni mencionó, precisamente, la más reciente reforma del Código Penal: "Por lo que hemos dicho, el aumento de las penas correspondientes a delitos contra el honor y la reputación de funcionarios públicos es preocupante. Pero más preocupante es que este código se pueda poner en práctica cuando las expresiones están relacionadas con las simples críticas a la gestión de los organismos públicos".

A la espera de invitación
Bertoni indicó que no podía adelantar mayores opiniones sobre la acción fiscal emprendida por la publicación del editorial "Justicia arrodillada", pues eventualmente el caso pudiera ser elevado a la consideración de los órganos del sistema interamericano de protección de los derechos hu manos.

Explicó que no es tan simple acudir a las instancias internacionales, pues antes se deben agotar todos los recursos legales que ofrece la legislación venezolana para resolver la controversia planteada por Isaías Rodríguez.

Por lo demás, es probable que el expediente contra El Universal apenas esté integrado por un ejemplar de la edición del diario del pasado 25 de julio y quizás por las primeras reacciones divulgadas por la prensa a favor o en contra de la iniciativa fiscal.

Ante la posibilidad de que esta investigación fiscal se convierta en una especie de espada de Damocles, Bertoni convino en admitir que "en general, sin referencia a específica a éste o a cualquier caso en concreto, los procesos penales emprendidos a partir de expresiones que se consideran ofensivas a altos funcionarios públicos tienen un efecto inhibitorio, de amedrentamiento. Esta es una de las razones por las cuales la CIDH considera que este tipo de procesos penales generan sanciones que son desproporcionadas porque generan intimidación".

Según Bertoni, "está librado el criterio de los representantes jurídicos _de El Universal_ a efectos de estudiar la posibilidad de solicitar otro tipo de medidas a la Comisión Interamericana. Los reglamentos indican la posibilidad solicitar protección en casos excepcionales, cuando está en grave riesgo el ejercicio de un derecho. Por ejemplo, la Comisión y la Corte han acordado medidas cautelares y provisionales en favor de varios periodistas y medios de comunicación social venezolanos que han denunciados amenazas a su integridad".

La posibilidad de salvaguardar derechos a través de medidas acordadas por la Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos se ha enfrentado a múltiples dificultades y, de hecho, los organismos del sistema interamericano han verificado el incumplimiento del Estado venezolano, en ocasiones con contumacia.

"Por lo que a nosotros respecta, los temas que nos han preocupado y que están en nuestros informes tienen que ver con reformas legislativas que se han producido en Venezuela. La Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión ha sido objeto de pronunciamientos de la Relatoría y de la Comisión Interamericana, porque consideramos que tienen disposiciones problemáticas para el ejercicio de la libertad de expresión. Nos hemos pronunciado respecto a la reforma del Código Penal que, según entiendo, ha tenido una repercusión directa en el caso El Universal. Y también hemos seguido las acciones penales contra algunos periodistas, pues consideramos que pueden implicar mecanismos de amedrentamiento. Son varias situaciones que vienen siendo objeto de seguimiento desde 2003".

El relator dijo que no tiene una respuesta para la desesperanza que genera la poca efectividad que han tenido los pronunciamientos de los órganos del sistema interamericano de protección de los derechos humanos: "Nosotros vamos a seguir haciendo las observaciones que consideremos pertinentes respecto de Venezuela o de cualquier Estado. La desesperanza tiene que ser evaluada por los venezolanos".

Eduardo Bertoni se mantiene a la espera de que el Estado venezolano le formalice una invitación para visitar Venezuela y, de primera mano, obtener información sobre el caso de El Universal y la situación de la libertad de expresión en el país.

Signos de fragilidad


En mayo de 2002, en atención a una invitación del presidente Hugo Chávez, los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos realizaron una visita oficial a Venezuela y el informe correspondiente, referido a hechos ocurridos hasta octubre de 2003, fue publicado el 18 de marzo de 2004.

El documento (disponible en www.cidh.org) destaca varios aspectos positivos de la Constitución Nacional vigente desde diciembre de 1999, entre ellos la norma que reconoce rango constitucional a los tratados de derechos humanos ratificados por el Estado; la ampliación de las condiciones jurídicas de la protección de la seguridad e integridad personal; la inclusión de normas especiales sobre derechos humanos, como son los derechos de los pueblos indígenas y los derechos económicos, sociales y culturales; y la creación de nuevas instituciones dedicadas a la protección de los derechos humanos.

"Sin embargo _se señala en el comunicado de prensa 9/04_ la CIDH observa preocupantes signos de fragilidad institucional, entre los cuales figuran la falta de aplicación íntegra de la nueva Constitución, la percepción de falta de independencia de los poderes del Estado y la creciente concentración de poder en el Ejecutivo Nacional, la actuación impune de ciertos grupos civiles armados y de grupos parapoliciales, los constantes ataques contra periodistas y medios de comunicación y la tendencia hacia una militarización de la Administración Pública mediante el rol cada vez más protagónico de la Fuerza Armada".

Ley de Contenido



El 30 de noviembre de 2004, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos manifestó su preocupación por la aprobación del Proyecto de Ley sobre Responsabilidad Social en Radio y Televisión, promovido por el oficialismo.

El pronunciamiento de la CIDH se fundamentó en las informaciones aportadas por la Relatoría para la Libertad de Expresión en cuanto a la incompatibilidad de dicha ley con el artículo 13 de la Conven ción Americana sobre Derechos Humanos.

En el comunicado 25/04 se indicó: "el proyecto aprobado mantiene los condicionamientos de veracidad y oportunidad de la información para la definición de los programas informativos. La Comisión ha expresado que ese tipo de condicionamientos vulneran el artículo 13 de la Convención Americana. La Corte Interamericana de Derechos Humanos, asimismo, ha dicho que: no sería lícito invocar el derecho de la sociedad a estar informada verazmente para fundamentar un régimen de censura previa supuestamente destinado a eliminar las informaciones que serían falsas a criterio del censor (Opinión Consultiva Nro. 1985)".

Se advirtió que el nuevo instrumento jurídico incluye términos vagos y sanciones que podrían ser excesivas, con lo cual se puede "causar un efecto amedrentador sobre los medios de comunicación y los periodistas, limitando el flujo de información sobre cuestiones de interés público".

Además, se cuestionó la hegemonía estatal sobre los organismos de control y sanción, pues ello podía "resentir el ejercicio de la libertad de expresión".



EL UNIVERSAL                                                           Caracas, Jueves 4 de agosto de 2005

Comité para la Protección de los Periodistas
Exhortan a cerrar averiguación penal

 

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), organización independiente y sin fines de lucro que se dedica a defender la libertad de prensa en todo el mundo, envió una comunicación al fiscal general de la República, Isaías Rodríguez, mediante la cual manifestó preocupación por la apertura de una averiguación penal contra El Universal, a partir de la publicación del editorial "Justicia arrodillada", del pasado 25 de julio.

"La Fiscalía ha invocado anacrónicas disposiciones sobre el desacato o vilipendio que penalizan expresiones ofensivas dirigidas a funcionarios públicos o instituciones del Estado. Lo exhortamos a abandonar tal investigación, que tiene como fundamento normas que suprimen el derecho democrático fundamental de la libertad de expresión", se indica en el documento suscrito por la directora ejecutiva de CPJ, Ann Cooper, y reenviado al embajador de Venezuela en EEUU, Bernardo Alvarez; el relator para la Libertad de Expresión de la OEA, Eduardo Bertoni, así como a otras 24 organizaciones internacionales dedicadas a la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información.

Se recordó que en la comunidad internacional existe un consenso cada vez mayor en el sentido de que los funcionarios públicos deben estar sujetos a una mayor fiscalización y que éstos no deben gozar de mayor protección que resto de los integrantes de la sociedad.

En ese orden de ideas, se mencionaron los reiterados pronunciamientos del sistema interamericano de derechos humanos contra las leyes de desacato: 1) el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la incompatibilidad de las leyes de desacato con la Convención Americana sobre Derechos Humanos, emitido en 1994; 2) la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, suscrita en 2000; y 3) la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Mauricio Herrera Ulloa vs Costa Rica, según la cual las críticas a funcionarios públicos deben gozar de "un margen de apertura a un debate amplio respecto de asuntos públicos".

Se recordó que recientemente Honduras y Guatemala erradicaron los delitos de desacato de sus respectivos códigos penales, precisamente en acatamiento de la jurisprudencia del sistema interamericano de protección de los derechos humanos.

El Comité para la Protección de los Periodistas concluyó en su misiva señalando que "la investigación penal contra El Universal sólo sirve para in timidar a los críticos del Gobierno".

Por ello, pidió al fiscal general de la República, Isaías Rodríguez, que desista de la idea de perseguir penalmente al diario El Universal o a cualquier otro ente público o privado que exprese su disidencia frente a la actuación de las instituciones públicas venezolanas._EL