El Nacional - Sábado 01 de Octubre de 2005    A/1

 

Primera página

“Hay gente formando reservistas de manera aislada”

 

 

El general Julio Quintero Viloria, comandante de la Reserva, afirmó que el reservista y el guardia territorial deben inscribirse en el Comando General “para que puedan atender los llamados que se les hacen y también para que se les pague su ración”. Sostiene que el control no se lleva como debe ser, y hay quienes están formando grupos por su cuenta.

 

El Nacional - Sábado 01 de Octubre de 2005  A/4

 

Política

QUINTERO VILORIA asegura que hay armas para todos los voluntarios

Hay gente que está formando reservas de manera aislada

El comandante Julio Quintero Viloria aclara que la Reserva no se usará para mantener el orden público a menos que sean rebasados la policía y la Fuerza Armada Nacional. Por ahora, dice, el país cuenta con 250 mil reservistas y 1,8 millones de personas que quieren unirse a la Guardia Territorial

 

                ELIZABETH NÚÑEZ

 

Los reservistas y los guardias territoriales reciben 16 mil bolivares por cada día de entrenamiento

Pronto, el comandante Quintero Viloria estrenará la nueva sede de la Reserva en La Planicie

El general de división (Ejército)

 

Julio Quintero Viloria aún recibe sus visitas en el Ministerio de la Defensa. Eso está por cambiar. El Comando General de la Reserva y Movilización Nacional, que depende directamente del presidente de la República, estrenará una nueva sede: el antiguo Museo Histórico Militar en La Planicie, bautizado por Hugo Chávez como Cuartel Cipriano Castro. Allí, desde donde el actual mandatario dirigió su capítulo de la intentona golpista en 1992, se prepararán las brigadas de ciudadanos que voluntariamente decidan recibir entrenamiento militar, sumarse a la Reserva –quienes deberán haber cumplido el servicio militar– o a la Guardia Territorial. Lejos de Fuerte Tiuna, los voluntarios estarán casi a la vista de su comandante en jefe.

 

La semana pasada se inició el proceso de registro para contabilizar los reservistas que actualmente existen, y cuyo propósito, para el general Quintero, está más que claro.

 

— ¿Con la unión cívico–militar se trata de darle entrenamiento militar al pueblo, no es eso militarizar la sociedad?

—Por supuesto, y ese pueblo es lo que nosotros llamamos Guardia Territorial, que son todos aquellos ciudadanos que no prestaron servicio militar. Es despectivo decir “militarización del pueblo”. Realmente, son conocimientos militares que se le imparten a la población porque en un momento dado pueden hacer uso de ellos para atender emergencias. No solamente tienen que ser invasiones sino también calamidades y alteraciones del orden público. Se utilizan las fuerzas activas normalmente, pero con la participación de la Reserva le damos una atención un poco más rápida.

 

— Según la Ley Orgánica de la FAN, una de las funciones de la Reserva es cooperar en el mantenimiento del orden interno.

 

¿En que tipo de escenario actuará la Reserva?

La Reserva forma parte de la FAN, que tiene un componente responsable de mantener el orden interno, la Guardia Nacional. Pero para que ese componente intervenga, tienen que haber sido sobrepasados los cuerpos policiales.

 

Si la Guardia es rebasada, se utilizan los otros tres componentes:

Ejército, Armada y Aviación. Si las fuerzas activas llegaran a ser rebasadas, se pediría apoyo a la Reserva para que coopere en el mantenimiento del orden interno.

 

La Guardia Territorial también tiene como misión “la resistencia local en caso de agresiones internas y/o externas”, ¿Qué consideran agresiones internas?

—Cuando se habla de agresiones internas no sólo se refiere a estas manifestaciones que muchas veces dejan de ser pacíficas y se constituyen en acciones revoltosas, sino también a alguna acción externa.

 

— Una de las preocupaciones es que actúen en protestas como las de abril de 2002...

 

—No. Eso tiene una secuencia lógica, para hacer uso de cada uno de los integrantes de la FAN para atender una emergencia de cualquier tipo.

 

—Además del Plan República, de prestar seguridad en algún acto oficial, ¿los reservistas de qué se encargan?

 

—El comando general de la reserva va a colaborar con las instituciones del Estado en todas aquellas actividades que lo requieran. Por ejemplo, tenemos un batallón de reservistas en el Zulia que le está proporcionando seguridad a las instalaciones petroleras. Asimismo, vamos a apoyar al Ministerio del Interior y Justicia con 900 reservistas que van a recibir talleres de inducción para que les brinden seguridad a las prisiones. Ellos van a iniciar el plan piloto para darle seguridad a Yare I y Yare II, en Miranda, y a la cárcel de Santa Ana, en Táchira.

 

— En un país en el que ocurren más de 100 muertes por armas de fuego en un fin de semana, ¿No es preocupante darle entrenamiento militar en el manejo de armas a 2 millones de personas?

 

—Las fuerzas activas se preparan de una manera integral. Esto también se hace con quienes integran la Reserva y la Guardia Territorial.

 

Aparte de la instrucción teórica y práctica en el manejo de las armas, se les enseña y orienta en las leyes que hablan del empleo del armamento. Toda esa instrucción viene acompañada de conferencias para que ellos tengan un raciocinio al hacer uso de armas de fuego. Ellos no van a llevar armas ni van a ir uniformados a su casa. Los soldados de las fuerzas activas no tienen armas en su casa, la Reserva tampoco. Ellos mantendrán las armas en la mano cuando vayan a instrucción y en caso de una acción militar que se llegara a necesitar recurrir a ellas.

 

Pero de resto, son unos ciudadanos normales que van a ser preparados militarmente.

 

— Usted comentó que la meta de 2 millones de reservistas se iba a rebasar porque ya tenían 2 millones de solicitudes para integrar la Guardia Territorial. ¿Cuáles son las expectativas?

 

—Tenemos un aproximado de 250 mil reservistas, que han prestado servicio militar. De la Guardia Territorial, es decir, los que no han prestado el servicio militar, un aproximado de 1,8 millones de solicitudes y 14 mil que están en formación. Estamos por encima de los 2 millones que integran la Reserva, entre los reservistas y la Guardia Territorial. Semestralmente está previsto que se entrene a 50.250 guardias territoriales, es decir, 150 por municipio. Anualmente tendremos 100.500 integrantes.

 

— ¿Maneja una cifra de qué porcentaje de reservistas está desempleado?

 

—Entre 35 y 40% aproximadamente, entre reservistas y guardias territoriales.

 

— El Presidente también anunció que los reservistas recibirán 16 mil bolívares diarios, ¿Se les paga?

—El pago de la ración con el aumento que hizo el Presidente se les paga durante el momento de concentración. A la Guardia Territorial también se les cancela cuando vienen.

 

— Pero hay grupos de reservistas, como uno que entrena en una jefatura civil en el centro de Caracas, que dicen que no se les está pagando nada...

 

—Porque ese control no es llevado como debe ser y hay gente que está formando reservas de una manera aislada. El reservista y el guardia territorial deben inscribirse en el Comando General de la Reserva, que es aquí, donde están los recursos para cancelarle la ración. Aquí en Caracas entrenan en Fuerte Tiuna, aunque en La Planicie tenemos un batallón de reserva. En el estado Miranda, en el Fuerte Guaicaipuro, hay unidades militares, si se entrenan allí se les paga. Muchas veces se ha retardado pero se les paga.

 

— ¿Cuando dice que hay grupos que establecen reserva sin control, ustedes llevan un registro de eso?

 

—Eso no lo deberían estar haciendo, pero sí he tenido conocimientos de casos así. He puesto a los comandantes de las unidades de la reserva, de los batallones, a que me revisen eso y vayan y hablen con ellos y que se registren para que atiendan los llamados y se les pague su ración.

 

— ¿Hay un cálculo de cuánto cuesta mantener a la reserva mensualmente en todo el país?

 

—Ese cálculo existe, se dice que para formar un guardia territorial durante 22 semanas se requiere de 1,5 millones de bolívares, por cada uno. Para los reservistas que reentrenan el aproximado es más o menos igual.

 

— ¿De quién depende el presupuesto del comando de la Reserva?

 

—El presupuesto depende del Palacio de Miraflores, el Comando General de la Reserva depende del Ejecutivo nacional, no del Ministerio de la Defensa, los recursos salen por allá.

 

— ¿Cuánto se tiene para este año?

 

—Más o menos, son como 21 millardos de bolívares que tenían entre los cuatro componentes cuando tenían sus respectivas reservas. Ellos les pasaron los recursos al ministerio y éste a su vez es el que nos está administrando los recursos por ahora. El Ejército era el que tenía más porque tiene casi 117 mil reservistas.

 

—Si con la ley se incorpora al comandante general de la reserva al alto mando militar, donde están los demás comandantes de fuerzas, ¿Es o no la reserva un componente más?

 

—Está considerado como un comando general que integra el alto mando militar y que prepara a su personal como lo hacen los otros componentes y los pone a la orden de un comando operacional cuando lo requiera. No podemos llamarlo componente porque no lo establece la Constitución.

 

— Pero es componente de hecho.

 

—Sí señor.

 

 

La guerra sin reglas

De acuerdo con Quintero Viloria, la Reserva se entrena con los mismos sistemas de armas que las fuerzas activas: desde la ametralladora calibre .50 hasta las armas antitanque. Además, recibe cursos sobre las leyes, la Constitución, derechos humanos, desplazados y refugiados y se le enseña sobre la guerra asimétrica: “La confrontación de un débil contra un fuerte, en la que el débil conduce acciones que van más allá de las reglas, la guerra sin reglas. Pero es porque se ve obligado a eso y para ponerlo en práctica se tiene la inventiva, la creatividad, el ingenio y la iniciativa, para salir victoriosos”.

 

El general asegura que todas las actividades de la Reserva están amparadas por la Constitución y que por lo tanto “nada de esto es nuevo”. Lo novedoso, no obstante, es que el país se esté preparando para una guerra asimétrica, lo que, según Quintero Viloria, responde a que Venezuela es apetecible.

 

“¿A quién le va a gustar que se metan en su casa a apertrecharse de lo que no les corresponde?

Hay un dicho que dice cuando veas las barbas del vecino arder, pon las tuyas en remojo. Si hay imperios que lo están haciendo con otros países, yo, que tengo una gran riqueza, voy a prepararme.

 

Con un loco por allá que anda tumbando presidentes, tirando bombas y matando gente, sé que puede sonar un poco incómodo, pero ¿quién le da potestad a alguien para hacer eso? Imagínate, que se metan en tu casa a decirte cómo vas a criar a tus hijos, ¿a quién le gusta eso? A nadie, yo no lo aceptaría”.

 

 

“Entre 35 y 40% de los reservistas y guardias territoriales está desempleado”

 

“La guerra asimétrica ocasiona que el débil conduzca acciones que van más allá de las reglas, es decir, la guerra sin reglas”