miércoles, 21 septiembre 2005

 

 

Con tranca de la ciudad sidoristas recibieron al presidente Chávez            

 

Lucha por el pago de los excedentes de caja a los accionistas tipo B de Sidor

 

Desde antes de las seis de la mañana fueron tomados los puentes que comunican San Félix y Puerto Ordaz, el distribuidor de Alcasa y otras importante vías de la ciudad, causando el caos en el tránsito.

 

Desde temprano los sidoristas tomaron las principales vías

Una ciudad trancada por las protestas de los sidoristas, en demanda del pago de los excedentes de caja que le corresponden a los accionistas tipo B de la Siderúrgica del Orinoco, recibió este martes al presidente de la República, Hugo Chávez Frías, quien vino a Ciudad Guayana a firmar el acuerdo para promover las Empresas de Producción Social, EPS.

 

 Desde antes de las seis de la mañana, todas las formas de acceso de San Félix a Puerto Ordaz se encontraban cerradas, así como también el paso al distribuidor de Alcasa, imprescindible para llegar a las empresas básicas. La avenida Guayana, también estaba trancada así como la redoma de El Dorado, la intersección en el semáforo de Guaiparo y otras calles adyacentes.

 

 En resumen, la ciudad se convirtió en un caos, situación que no debe haber dejado muy felices al alcalde del municipio Caroní, Clemente Scotto, y al gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez, quienes se encontraban en el acto con el presidente Chávez en CVG Venalum. Sin embargo, quizás lo que más sufrió fue la ciudadanía.

 

 Por esto, los organizadores de la manifestación, miembros del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y sus Similares (Sutiss), enviaron varias veces palabras de disculpas a la ciudadanía, pero aseguraron que esta era la única forma que tenían de dar a conocer la lucha que tienen los accionistas clase B de la empresa Siderúrgica del Orinoco (Sidor) desde hace casi un año: el pago de los excedentes de caja.

 

Peticiones concretas

 Los trabajadores de Sidor instalaron "puntos de control", como ellos mismos los definieron, en las tres vías que comunican Puerto Ordaz y San Félix, el puente Angosturita, la avenida Dalla Costa y la parte alta de la avenida Sucre Figarella, específicamente en la redoma El Dorado.

 

 También, se colocaron en el distribuidor de Alcasa, donde convergen varias vías que van a las empresas del holding CVG y la zona industrial. Por otra parte, un grupo de trabajadores cerró el paso en la avenida Guayana, por lo que el acceso hacia Ciudad Bolívar se hizo difícil. Los trabajadores, alrededor de 300, con pancartas en mano se aglomeraron en estos sectores, trancándolos con gandolas, unidades de transporte y automóviles particulares.

 

 Representantes de Sutiss explicaron que estas acciones se debieron a la falta de respuestas luego de todas las reuniones que han tenido con el ministro de Industrias Básicas y Minería, Víctor Álvarez, el vicepresidente de la República, José Vicente Rangel, y representantes de otros entes gubernamentales para el pago de los excedentes de caja a los accionistas clase B de la empresa.

 

 La situación de los accionistas se ha visto agravada luego que la Contraloría General de la República anunciara pocos días atrás que el resto del pago -puesto que ya fueron entregados 94 mil millones de bolívares- es improcedente, alegando que los accionistas aún no han terminado de realizar los depósitos correspondientes. Así mismo, negó la entrega de 2 millones 855 mil 315 acciones que estaban pendientes para ser repartidas entre los trabajadores siderúrgicos o nuevos accionistas.

 

 Los representantes de Sutiss afirman que detrás de todas estas decisiones se encuentran intereses políticos y que la Contraloría no tiene ningún sustento legal para tomar esta decisión, puesto que ya se habrían firmado acuerdos para el pago completo. Estas fueron las razones principales de la protesta, que buscaba llamar la atención del Presidente.

 

 Cabe destacar que las operaciones de Sidor no fueron paralizadas totalmente. Los sindicalistas informaron que las áreas de despacho continuaron funcionando, en un intento por no hacer un gran daño a la empresa, la cual se ha mantenido cumpliendo con la entrega de excedentes de caja a la Corporación Venezolana de Guayana.

 

Ciudad consternada

 Lo que aspiraban los sidoristas era una reunión con el presidente Chávez, para hacerle saber que no están de acuerdo con la forma como el Mibam y el Estado están llevando todo lo referido al pago de acciones. Pero mientras los trabajadores esperaban bajo el sol inclemente que esto ocurriese, la ciudadanía también sufrió los estragos de esta situación.

 

 Por todos lados el tráfico se sintió más pesado que nunca, y largas colas se apoderaron de todas las arterias viales, especialmente en San Félix. Además, la mañana no estuvo caracterizada por un clima tolerable, sino más bien por el calor típico de una ciudad que se encuentra entre dos grandes masas de agua. Esto hizo que en algunas partes los ánimos se mostraran alterados, y las personas decidieran hacer caso omiso de las trancas y tratar de dirigirse a sus destinos por calles alternas y los "caminos verdes". Fue común observar vehículos tratando de saltar las islas de las avenidas.

 

 En cuanto a los transeúntes, muchos se vieron en la necesidad de bajarse de los autobuses o taxis cuando llegaban a los puentes, y pasar la protesta caminando y "rogar" para encontrar la forma de llegar a sus trabajos del otro lado. El calor y el malestar se hicieron generales en todos los "puntos de control" colocados en Ciudad Guayana.

 

 Si bien los trabajadores aseguraron que estas acciones no buscaban sabotear el acto de Chávez, sino dar a conocer la situación, algunos sectores aprovecharon la oportunidad para unirse a esta protesta por otras razones, como la deficiencia en los servicios públicos. Esto no fue muy abundante, pero se notó sobre todo en comunidades de San Félix.

 

 Finalmente, una pequeña "confusión" o mala recepción de una información, ocasionó que las trancas llegaran a su fin en horas del mediodía sin haber cumplido su cometido de reunirse con el Presidente de la República, cuando al parecer el presidente de Sutiss, Ramón Machuca, habría anunciado que se debía parar la protesta porque ya se había llegado a un acuerdo con el Mibam.

 

 Todos los grupos de manifestantes se levantaron de sus puestos y se dispusieron a dirigirse al distribuidor de Alcasa en la avenida Guayana, donde se reunirían para ser atendidos. Sin embargo, esta orden fue desmentida por Machuca, quien afirmó que nunca había llegado a un diálogo con representantes de Mibam, ni decidido levantar la manifestación. Allí, la situación se tornó tensa, puesto que un grupo de trabajadores solicitaba que se quedaran en el distribuidor para esperar el paso de Chávez, y otro recomendaba dirigirse hacia CVG Venalum.

 

A favor y en contra

 

 Cristina Pulido: Me parece malo, ya que muchas personas que necesitamos trabajar no logramos llegar a nuestros puestos de trabajo, generando pérdida para todos.

 

 Sonia Díaz: El cierre del puente me ha afectado porque esta mañana tuve que ir a Los Olivos y debí pagar entre dos y tres carros para poder llegar a Los Olivos.

 

 Nairobi Serrano: Creo que la paralización no beneficia a nadie, ya que no logramos trabajar hoy, debido a que el puente estaba completamente cerrado.

 

 Virgilio Paredes: Esta es la única forma de alcanzar mejoras de los servicios, sin embargo es importante que sean persistentes en sus solicitudes.

 

 Aparicio Figueroa: Estoy de acuerdo con el cierre del puente para que las autoridades conozcan los problemas de las comunidades y los solucionen.

 

Aileen Nieto Ramírez

anieto@correodelcaroni.com

Angel Pirela

apirela@correodelcaroni.com

Foto Henry Ortega